Una explosión de felicidad en cada nota. Este aroma captura la emoción de los momentos más vibrantes de la vida con la frescura chispeante del yuzu japonés y la calidez del chocolate amargo. Un toque de naranja amarga y un sutil caramelo de sidral evocan la energía de una ciudad vibrante, moderna y en constante movimiento. Como una sonrisa espontánea o un abrazo inesperado, esta fragancia despierta los sentidos y llena el aire de optimismo.
Notas olfativas: Yuzu, naranja amarga, chocolate amargo, vainilla, madera.



