Desde tiempos inmemoriales, el incienso ha sido un puente entre lo terrenal y lo divino, utilizado en ceremonias espirituales de todo el mundo. Esta fragancia es una reinterpretación contemporánea de ese ritual sagrado, combinando el incienso de Somalia con la luminosidad del limón siciliano. La madera de cachemira y el almizcle blanco aportan profundidad y suavidad, creando un aroma envolvente que purifica, equilibra y eleva el espíritu.
Notas olfativas: Incienso de Somalia, limón de Sicilia, almizcle blanco, madera de cachemira.



